Hace un tiempo me pidieron que hiciese un pie de amigurumi. Una amiga podóloga, Sandra, había visto otros broches que había hecho y quería un pie. Y después de ir puliendo el diseño parece que no quedaron nada mal!
Estos fueron los primeros, una gomilla y un broche.
Y la verdad que le gustaron y otras compis que los vieron me pidieron más, así que he ido haciendo piececillos de más colores tanto para adornar las batas, como de coleteros.
Hasta mi hermana se ha animado a pedirme uno! Es una idea bonita que aporta una nota alegre y que seguro que a los pacientes les gusta.
Ningún podólogo sin su piececillo de amigurumi! jejeje




