Mr. Doggy estaba muy contento. Había recibido una invitación de su amiga Peggy para ir a tomar el té a su casa!
La tarde siguiente, Doggy se arregló, se perfumó, se puso su sombrero nuevo y se encaminó a casa de Peggy a tomar el té.
Peggy estaba encantada con el nuevo juego de té que había comprado y pensó que invitar a una merienda especial a Doggy era la ocasión ideal para estrenarlo.
Cuando éste llegó, en la terraza estaba preparada una mesita para que pudiesen tomar el té y aprovechar el agradable sol que hacía aquella tarde.
Y además Peggy había hecho unas galletas riquísimas!
Pasaron una tarde estupenda charlando y riendo. Y Doggy lo pasó de maravilla! Qué encantadora era Peggy!
Y a qué se debería esta merienda tan especial?... Querría Peggy conquistarlo?...
To be continued...
Y es que cuando tienes las tacitas, la tetera, el azucarero... te entran ganas de sentarte y ponerte a jugar a las casitas!
¿No os gustaría sentar a vuestras muñecas a la mesa y tomaros una tacita de té?
Bsts





